Nuestro hogar lo hallareis ubicado muy próximo a Trujillo. No muy lejos de allí vivimos junto a nuestros Dobermann, Frodo, al que la mayoría de vosotros conocéis como Tranki Tronco, Groucho, Beladonna, Quiara, Evora, Lituma y Nafra.
No hace mucho nos dejó Senda, a la que no puedo dejar de dedicarle unas palabras llenas de mucho amor, pues ella me dio tanto todos los días que compartimos que siempre estará en un lugar muy especial de mi corazón, también todos los que nos dejaron, Dardo, Ada, Kika, Sugar y Fito, a todos ellos, siempre los llevaremos muy dentro.
Mi marido era aficionado a las revistas de exposiciones de belleza y trabajo. En 1990 llego el primero de los negritos que desgraciadamente vivió pocos meses. Yo aún no formaba parte de la familia cuando esto ocurrió. Años después comenzamos nuestra relación, debo decir que el ya compartía su vida con tres dobermann. Imaginaros mi nueva situación con tres dobbies adultos... ¡Todo un mundo por descubrir!
Pensamos en el mundo de los shows de belleza durante no mucho tiempo, nos mantendría ocupados los fines de semana, viajando y viviendo situaciones que intuíamos iban a resultar interesantes.
Los principios no fueron positivos en cuanto a resultados, pero a pesar de ello, no dejamos de ir a una y otra exposición, ya estuviera cerca o lejos de casa. Gracias a ese ir y venir aprendimos mucho y comenzamos a intentar mejorar en todos los aspectos que conlleva este hobby.
La experiencia y buenos consejos recibidos nos enseñó a seleccionar y comprar con menos impaciencia, nos hicimos de buenos Dobermann con buenos pedigrees y comenzaron a llegar los triunfos, creedme que se viven momentos maravillosos, la felicidad te embarga y las ganas por ir a mas aumentan conforme vas viendo que vas superando escalones, hasta que llega ese momento en que deseas alcanzar ese último peldaño, que para nosotros no era otro que ser reconocidos como criadores serios, que vivimos por y para nuestros Dobermann y que a pesar de los años que pasen intentaremos seguir superándonos día a día. Hemos coronado esa cumbre que nos propusimos y podemos decir que nos sentimos muy orgullosos por la labor realizada.
Con estas últimas lineas desearíamos apelar al sentido común de muchos criadores, ya se dediquen exclusivamente a esta raza o conjuntamente con otras, a que no masifiquen el numero de camadas, miremos al dobermann como un ser vivo y no como una mercancía, hagamos un favor a los animales, miremos por ellos y cuidémosles, respondamos con coherencia y responsabilidad a la vida.
Igualmente, hacemos un pequeño llamamiento al futuro comprador, el Dobermann no ha de comprarse bajo los motivos de un impulso emotivo, antes de comprar sería conveniente analizar objetiva y detalladamente nuestra situación, ¿estamos en condiciones de ofrecerle el tipo de relación que necesita?, recordemos que se trata de una raza muy inteligente y sensible, ¿somos capaces de asumir esa responsabilidad y colmar todas sus necesidades?
Si la respuesta es si, felicidades, compartirás tu vida con un animal que te colmará de amor el resto de su vida, no existe en el mundo amor más incondicional que el que recibes de ellos.
Han sido mucho los kilometros recorridos, muchos lo Dobermann que hemos visto, muchas las exposiciones a las que hemos asistido y muchos los amigos encontrados, muchos los que habéis confiado en nosotros al comprarnos un cachorro, a los que nos seguís, a los que habéis compartido estas lineas, queremos daros las gracias con todo nuestro cariño y amistad.
Seguiremos ahí, criando y cuidando de nuestros grandes amigos |